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miércoles, 12 de noviembre de 2014

FELIZ HALLOWEEN !!!


Hola chicos/as,
Con motivo de la celebración de la festividad de Halloween, algunos/as compañeros/as nos han dejado por escrito sus escalofriantes historias de mieeeeedoo...
Espero que las disfrutéis mucho.


LA MANSIÓN   DE   CAROLINA   por   Sara López

Hace  mucho  tiempo  en  la  ciudad  de  Luemburgo  ,  se  construyó  una  mansión  sobre un cementerio. Según cuenta la gente,  su  dueña  Carolina,  murió   de  forma  violenta  a  los  tres  días  de  mudarse allí.
Pasados  30  años,  una jovencita  encantadora  llamada  Catrina se mudó casualmente  a  la  mansión  de  Carolina.  Ella  no creía en esos rumores que la gente contaba,  por  eso,  decidió  trasladarse  allí.

Nada más  llegar,  dejó  enamorados  a  dos  jóvenes  de la zona que  competían  por  su  amor.  Eran  Carlos  y  Ramón; aunque  ella,  solo  se  fijó  en el segundo. Carlos,  furioso,  hizo  todo lo  posible para separar a la pareja y por eso,  cuando Catrina  invitaba  a  Ramón  a  su  mansión,  Carlos  aprovechaba  los  rumores  de  esa  antigua  leyenda  para   gastar  bromas  pesadas  a  su  odiado competidor. Esas  bromas  llegaron  a  desagradar  tanto  a  Ramón,  que  éste juró  no  volver  nunca  a pisar esa  mansión  ni  a  ver  más  a  esa  chica.

Después  de  un  mes,  Carlos, satisfecho de haber conseguido que Ramón desapareciese de su entorno, se  casó  con  Catrina.
Pero  aunque  penséis  que  vivieron  felices  para  siempre,  se  dice  que  Carlos  veía  imágenes  espantosas  por  los  pasillos.
¿Será  que  Ramón  se  enteró  de  su  jugarreta   y  volvió  para  darle  una  lección?, ¿o tal vez  la  mansión   estaba  encantada  de  verdad ?
Eso  siempre  quedará  en  un  inquietante  misterio…

                                                  FIN


LAS FRANKESTINAS    por   Lydia Temiño

Era plena noche de Halloween y la calle estaba llena de casas decoradas con sangre, calabazas, velas, telas de araña ...

Todos los niños estaban disfrazados de personajes terroríficos e iban pidiendo chuches por todas las casas. Mientras, en  la plaza se celebraba  una gran fiesta…
Un grupo de chicas de 16 años, disfrazadas de Frankestein (por eso les llamaban “Las Frankestinas”), pretendían ir al cementerio, despertar a las almas de los muertos y llevarlas a la fiesta para hacerla más divertida.
De camino al cementerio, se encontraron con Celia, una chica de su edad que les preguntó:
-         Chicas, ¿me dejarías formar parte del grupo?
Elisa, la líder de “las Frankestinas” le respondió:
-         No, ya no hay sitio libre, Rebeca ocupó la última plaza.

Muy enfadada, Celia, se fue de allí y se dirigió donde las demás chicas que al igual que ella habían sido rechazadas por aquel grupo.
-         Chicas, vamos a formar un grupo para fastidiar a “las Frankestinas” y nos llamaremos “las Cazafantasmas”. –Sugirió Celia.

Todas aceptaron la propuesta de la joven y empezaron a pensar un plan. Ya tenían todo el material necesario: unas semillas “crecientes”.
Con la luz de la luna, las semillas pronto empezaron a crecer y a rodear por completo todo el cementerio, de forma que era imposible entrar en él.
-         ¡Buen trabajo chicas! -. felicitó Celia mientras se escondía con el grupo tras unos pinos que había al lado de aquel lugar tan siniestro.

 Cuando llegaron “las Frankestinas,” se llevaron un gran susto al ver todo el cementerio cubierto de ramas. Se había fastidiado su plan. En ese momento, Celia y sus amigas salieron del escondite y burlándose de ellas, les lanzaron unas semillas a sus pies. Estas no tardaron en crecer y atrapar con sus ramas a las “Frankestinas”.
Celia dijo entonces:
-         Por no querer que nosotras formáramos parte de vuestro grupo, pasaréis la noche de Halloween atrapadas entre esa espesa vegetación. Cuando salga el sol, el hechizo se deshará y podréis volver a vuestras casas.

Dicho esto, Celia y sus amigas volvieron a la plaza y pasaron una divertidísima noche de Halloween.


FIN

martes, 3 de diciembre de 2013

La casa de la bruja


LA CASA DE LA BRUJA
 
 

 

 

    Érase una vez, una casa vieja, que había sido construida sobre un cementerio. Nunca había sido habitada por nadie  pero, se decía, que había vivido antiguamente en esta casa una bruja, quemada en la plaza del pueblo.

    El día de Todos los Santos, una pandilla de amigos, de aquel pueblo, entre ellos, una niña muy valiente, llamada Susana, se atrevieron a entrar en aquella casa. Pero al llegar allí, muchos de los niños salieron escopetados. Ella, aunque estaba muerta de miedo se quedó.


    Abrieron la puerta, la puerta chirrió. La muchacha entró la primera de todos. El suelo era de madera vieja y sonaba. Se encontraron con una habitación en la que parecía no haber nada. Cerraron la puerta y siguieron. Entraron en otra habitación que parecía…¡La sala de hechizos de la bruja! Susana cogió una poción pero los que la seguían no cogieron nada.

   A la joven se la escurrió y cayó al suelo. Empezaron a salir manos de muertos de aquel cementerio. Se fueron todos corriendo, Susana abrió los ojos y vio a su madre agarrándola de la mano porque había sido todo una pesadilla.

Un hechicero aventurero


    UN HECHICERO AVENTURERO

 Un hechicero leyó en unos libros muy antiguos, que existía una poción que podía hacer todo lo que deseabas. Según esos libros, ésta se encontraba en una casa abandonada que estaba maldita y contenía muchas trampas para llegar a ella.

Cuando el hechicero salió a buscar la poción, no se dio cuenta de que un vampiro  codicioso le estaba siguiendo para intentar robársela. Después de mucho caminar, encontró la casa abandonada que buscaba.

Entró en la casa y no le fue difícil esquivar todas las trapas. Más tarde, encontró la poción. Entonces el vampiro que le estaba siguiendo, le acorraló en una arista. Se estaba acercando lentamente, estaba a punto de robarle la poción, pero antes de llegar, pisó una tabla rota, y cayó a un pozo sin fondo. El hechicero aprovechó esa ocasión para escapar de la casa.

Al final, el hechicero le llevó la poción al consejo de magos. Y gracias a su colaboración por haber encontrado una nueva poción, le ascendieron a brujo. Además, le dieron un nuevo libro de magia, con muchos  hechizos más.

 

                                                                                              Andrea.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

HISTORIA DE TERROR


    UN HECHICERO AVENTURERO

 Un hechicero leyó en unos libros muy antiguos, que existía una poción que podía hacer todo lo que deseabas. Según esos libros, esta se encontraba en una casa abandonada que, estaba maldita y contenía muchas trampas para llegar a ella.

Cuando el hechicero salió a buscar la poción, no se dio cuenta de que un vampiro  codicioso le estaba siguiendo para intentar robársela. Después de mucho caminar, encontró la casa abandonada que buscaba.

Entró en la casa y no le fue difícil esquivar todas las trapas. Más tarde, encontró la poción. Entonces el vampiro que le estaba siguiendo, le acorraló en una arista. Se estaba acercando lentamente, estaba a punto de robarle la poción, pero antes de llegar, piso una tabla rota, y cayó a un pozo sin fondo. El hechicero aprovechó esa ocasión para escapar de la casa.

Al final, el hechicero le llevó la poción al consejo de magos. Y gracias a su colaboración por haber encontrado una nueva poción, le ascendieron a brujo. Además le dieron un nuevo libro de magia, con muchos  hechizos más.


                                                                                              Andrea.

jueves, 8 de noviembre de 2012

CUENTOS DE HALLOWEEN



 
CUENTOS PARA HALLOWEEN

EL MONO DE HALLOWEEN

 
Historia de una noche de halloween. Nicolás fue a halloween vestido de plátano verde, es decir como si estuviera muerto.
Nico fue a pedir caramelos a su ciudad natal Triápolis. Pdió en un montón de casas pero cuando llegó a una casa con su jardín seco, muchas palmeras y arboles con lianas secas, fue a llamar a la puerta y salió un mono. No era un mono normal sino que era un mono zombie y como Nico iba vestido de platano muerto este mono se lo quería comer.
Lo cogió y lo metió a su casa .Su casa era totalmmente verde, con plantas exóticas y… ¡Millones de peladuras de platano gigante!
El mono Monestein, que así se llamaba, echó al niño en un plato gigante .Los bananeros daban plátanos gigantes y podridos por eso se confundió con Nico.
Unas horas más tarde otro niño llamado Juan fue a pedirle caramelos y cuando abrieron la puerta vio a Nico en aquella situación, entonces se marchó corriendo a llamar a su padre.
A la casa llegó el padre de Nico con agentes de la policía y consiguieron salvar al niño de las garras del malvado mono que huyó despavorido y nunca más se le volvió a ver por aquel lugar.

MIGUEL

 

LA MANSIÓN BOTWEL


Sucedió el 31 de octubre. Sí, eso es: el día de Halloween. Ana estaba pidiendo caramelos por las casas con sus amigas Lucía y Jimena y su prima Rebeca. Se lo estaban pasando pipa hasta que llegaron a la Mansión Botwel. Era la casa de un zombie muy, muy avaro, desagradable y maloliente. Llamaron y el timbre sonó con un grito: ¡¡¡¡Ahhh!!!! Lucía y Rebeca salieron pitando pero Ana y Jimena que eran muy valientes se quedaron frente a la puerta. Nadie salía. Jimena, aburrida de esperar empujó la puerta y esta se abrió con un chirrido. Entraron y como no se veía nadie se dirigieron a la cocina que estaba llena de telarañas y ratas. –No se cómo puede vivir alguien aquí- dijo Ana. –Ya- respondió Jimena. Cagaditas de miedo, fueron al salón, enfrente de la cocina. Tampoco había nadie pero de repente... Se abrió la puerta y apareció un zombie muy feo. Parecía ser aquel bicho avaro, desagradable y maloliente que vivía allí.

Ana y Jimena se colocaron detrás de la puerta esperando que el zombie no entrara. El zombie subió a la parte de arriba y miró por la ventana a Lucía y Rebeca que esperaban ansiosas en la puerta. Rebeca llamó a Ana al móvil y esta lo cogió. –Dime- dijo Ana muy bajito. –Hay un zombie en la ventana- dijo Rebeca. –Ya, bueno haced como que no hay nadie en la casa y sentaos alejadas-. –Vale- Lucía y Rebeca se alejaron y en ese momento el zombie desapareció. Ana y Jimena aprovecharon para salir corriendo cuando oyeron que el viejo zombie bajaba y las perseguía. Las cuatro corrieron tanto hasta llegar a sus padres que casi se mueren del infarto. Se lo contaron todo a sus padres mientras el zombie les miraba y los padres les dejaron quedarse a dormir en casa de Ana. Esa noche lo pasaron fatal pero dominaron al miedo estando la cuatro valientes chicas juntas. –Una aventura para la eternidad- dijo Jimena y todas se pusieron a reír.
KAREN

  UN HALLOWEEN DIFERENTE

Hace mucho tiempo, la mayoría de los monstruos eran seres simpáticos y golosos, tontorrones y peludos que vivían felizmente en su monstruoso mundo. En la noche de Halloween se trasladaban al mundo de los niños en el que hablaban jugaban y les contaban cuentos. Pero un año, en la fiesta de Halloween algunos monstruos tuvieron una gran discusión por un caramelo, y se enfadaron tanto que sus furiosos gritos asustaban a los niños. Como no dejaron de gritar cada vez se entendían menos las palabras de los monstruos. Finalmente, sólo se quedaron unas pocas letras, como la G y la R , de forma que en la noche de Halloween solo se les podía escuchar decir " GRRR!!!", "AAAARG!!!" u "BUUUUH!!!". Y para los niños era algo terrorífico.


A partir de aquello, se extendió la idea de que los monstruos eran seres terribles que sólo pensaban en comernos y asustarnos.
 
Un día, una niña vio escondidas bajo unas hojas todas las letras, que vivían allí dominadas por el miedo. La niña, muy preocupada, decidió hacerse cargo de ellas y cuidarlas, y se las llevó a casa. Aquella niña en la siguiente noche de Halloween dejo las letras junto a su ventana para que las recogiera algún monstruo. Cuando aquella noche fueron a visitarla los monstruos y vieron las letras se alegraron tanto que con gestos la pidieron que se las dejara para poder hablar, y por primera vez la niña oyó las dulces voces de los monstruos.
Los monstruos agradecidos la dieron las mejores golosinas y a partir de esa noche todas las noches de Halloween son como la de hace muchos años en la que los monstruos y los niños jugaban se contaban cuentos y compartían golosinas.
ALEJANDRA